visitas

jueves, 13 de febrero de 2014



Casa de la Memoria.
Posted on 12 febrero, 2014   

Qué es la memoria cuando el olvido está vigente. Qué es la vid cuando la raíz se arrancó. De dónde la sombra si el árbol caído es suelo entumecido donde la sangre corrió. Quién cuenta la historia de tanta traición. Si vendido el soborno infiel se volvió. Qué chicharra canta si el verano se enlutó, la han dejado sin fuerzas, sin alas y sin voz sin embargo es honrada y a morir renunció, su nombre es Memoria y una Casa fundó.

En un país como Guatemala donde la impunidad lleva las riendas de las conciencias vendidas y traiciona constantemente la dignidad, hacer patente y palpable un proyecto como la Casa de la Memoria, la palabra hazaña se queda corta. Esto es nadar contra la corriente en un río crecido. Monumental esfuerzo dentro de tanta infamia. Su único motivo: mantener encendida la luz de candil.

Mantener la puerta abierta y con esto decir: aquí dentro está la realidad que las fauces de la impunidad se empeñan en querer borrar con fétida alevosía.

Aquí respira la dignidad de un pueblo que fue violentado, masacrado, desaparecido, a quien se le pretende eliminar todo atisbo de identidad, honra, capacidad de análisis, prosperidad, unidad. La Casa de la Memoria es un respiro de aire puro, una bocanada que llena los pulmones y el corazón. Pum, pum los latidos de las y los desaparecidos, de las y los caídos, quienes están vivas, vivos en el pulso justo de quien se niega a desertar. El olvido que hostiga, el cansancio que azota, la memoria que digna no se deja tentar.

Qué contarle a las generaciones que nacieron en la desmemoria. Cómo explicarles que la historia oficial es una burda traición, una falacia de verde olivo, de fusil enemigo de quien la Patria vendió. Cómo esbozar lo que han dicho que es ceniza de un incendio cualquiera. Cómo sembrar en un paredón. Hacer del amor una flor en botón. Amor por la tierra, por la lucha y denuncia y justicia. Cómo explicar que la sangre seca aun respira. Qué la fosas clandestinas son barbarie. Qué las torturas una crueldad del horror.

La Casa de la Memoria está para que como pueblo conozcamos la verdad verdadera de lo que sucedió en la historia del país, para que aprendamos, para que valoremos el esfuerzo y la lucha de miles de personas que murieron en el intento con la ilusión de cambiar Guatemala y volverlo un país próspero, libre y equitativo.

Es un espacio de reencuentro con la historia que ofrece un recorrido por las diferentes etapas que ha padecido el país y así poder comprender claramente que lo que se está viviendo hoy en día que es el resultado del pasado. Es para que se sepa y para que jamás se vuelva a repetir el Genocidio. “Las muchas formas que hay de llamar al racismo: rebelde, insurgente, comunista, peligroso, pero hay una sola de llamarle a lo que hicieron: Genocidio.” Así se lee en varias de las imágenes que se proyectan en la Casa.

Recurso para que la juventud desmemoriada conozca, debata, analice, reflexione y cree sus propios conceptos basados en la realidad, para que camine sobre tierra firme y no sobre la cuerda floja como lo hace hoy día. Para que a partir del conocimiento de la verdad comience a edificar, no se puede caminar de frente con los ojos vendados.

Casa de la Memoria Kaji Tulam, que en idioma Maya Quiché significa “cuatro colores”, “cuatro puntos cósmicos ó cuatro elementos”, es un aporte que CALDH ante la negativa del Estado guatemalteco de construir museos que dignifiquen la memoria de las víctimas de la guerra. Es la primera Casa de la Memoria que existe en el país, el respiro digno después de 36 años de guerra interna donde se cometió el Genocidio y 17 desde la firma de los Acuerdos de Paz que a decir verdad quedaron solo en el papel. Es el primera Casa y nació justo en el mes del jocote rojo, porque roja es la sangre que ha teñido la tierra, porque roja es la sangre de quienes se niegan a olvidar. Porque roja es la sangre de las mujeres Ixiles que en digno testimonio relataron en Juicio de Tribunal lo que después sería sentencia por genocidio a Ríos Montt. Culpable a todas luces. Porque roja es la sangre de la gente que lucha por la justicia.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada