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martes, 24 de marzo de 2015

MEMORIA HISTÓRICA Y REPARACIÓN DIGNA

Una nota periodística en uno de los diarios recuerda a la mayoría de guatemaltecos que hoy hace 34 años, el 23 de marzo de 1982, a través de un  golpe de Estado, un grupo de militares encabezados por Efraín Ríos Montt  tomaba el mando del país y ejerciera ilegalmente la dirección del Estado durante 18 meses en los que hubo masacres, desapariciones forzadas, violaciones sexuales y todo tipo de atropellos contra población civil desarmada.

Casi nadie se inmuta ante esto.  Si no fuera porque hace dos años se iniciaba el juicio histórico contra Ríos Montt acusado de Genocidio y Delitos contra Deberes de Humanidad, ya nadie lo recordaría, y aun así, casi nadie se inmuta.

Sin embargo allí, en la Región Ixil, en donde se sufrió con increíble crueldad esa guerra contrainsurgente,

allí si recuerdan,

allí si recuerdan y rinden homenaje a sus víctimas,

allí si piden que eso no se repita.

Allí si está viva la memoria,

allí si tienen en sus manos la Sentencia que el Tribunal A de Mayor Riesgo dictara el 10 de mayo de 2013,

allí si tienen presente que en el inciso “J” de la Reparación Digna el Tribunal, dictaminó: “ El ejecutivo deberá presentar un proyecto de ley al Congreso de la República para que se emita el Decreto Legislativo que disponga que el día 23 de marzo de cada año, se conmemore el Día Nacional contra el Genocidio”
Allí si saben que esta Sentencia está vigente y por eso, este día Conmemoran el DÍA NACIONAL CONTRA EL GENOCIDIO

23 de Marzo de 2015

GH

viernes, 20 de febrero de 2015


¡No Germina la Justicia Sin Semillas de Memoria!
Comentarios al documental "Sembrando Semillas de Memoria" de CALDH por Andrea Ixchíu
Cine Lux – 19/02/2015 – Jun Tz’i. 



No olvido el 2013, justo ese año tuve el honor y la responsabilidad de ser una autoridad comunitaria en Totonicapán. Justo el 10 de mayo en la casa comunal de los 48 cantones de Totonicapán, estábamos reunidos con miembros de la alcaldía indígena Ixil, compartiendo experiencias de trabajo comunitario.

Estuvimos pendientes del juicio todo el día, cuando de pronto llego la noticia, contra todos los pronósticos se dictaría la sentencia en él Juicio por Genocidio. No sé si esto fue casualidad o el Jun Ajpu que marcaba el Cholq’ij ese día tuvo algo que ver con todos esos eventos.

Abandonamos nuestra conversación y nos dispusimos a proyectar la audiencia en el salón, nadie lo podría creer. La noticia de la lectura de la sentencia se regó como el agua que corre de un chorro. De pronto el salón de la casa comunal estaba inundado de ancianas, niños y jóvenes. Todas y todos con mucha curiosidad e incertidumbre.

Entonces la voz de Yasmín Barrios, quién en nombre del pueblo, la memoria, la verdad y la justicia declaró culpable de Genocidio a Efraín Ríos Montt. El llanto dentro de ese salón fue inevitable. En Guatemala pocas veces tenemos el privilegio de llorar de alegría. Recuerdo como nos abrazamos Ixiles y K’iches, festejamos, no solo la condena, sino la esperanza de creer que la Justicia en Guatemala es posible.

La prensa, la radio, los medios locales, llegaron de inmediato a la casa comunal, las autoridades Ixiles hablaron. Fue histórico que nuestras varas pudieran estar juntas ese día, y que el Jun Ajpu, nuestro abuelo cerbatanero le diera la valentía al tribunal, al equipo jurídico y sobre todo a las y los sobrevivientes del genocidio ese día, para vencer a la oscuridad.

Recuerdo ahora la historia de los héroes gemelos en el Popol Vuh, Jun Ajpu e Ixbalanqué, quienes luego de derrotar a los señores de Xibalbá, bailaron para agradecer y festejar la victoria y con esto dejar un registro, una herencia cultural de ese momento. Por eso al igual que como hicieron los gemelos, la explosión de creatividad, arte y fuerza, con que se celebró esta sentencia fue inevitable. Todas las canciones, grafitis, fotografías y poemas sobre este juicio y la sentencia fueron y son importantes para la construcción de la memoria histórica.

También el trabajo de los medios informativos fue crucial.  Portadas de periódicos, reportajes, programas de televisión y radio anunciaron al mundo entero la noticia: “Ríos Montt, es culpable de Genocidio”. Recuerdo recibir llamadas de tantas partes del continente para hablar sobre la sentencia, que como bien dijo Maurice Echeverría, “fue una bengala que iluminó al mundo” y cuyo efecto no puede retrotraerse. En los mercados, los buses, las casas, se empezaron conversaciones sobre nuestro pasado, un tanto oscuro y doloroso, pero que al fin salió al claro, para empezar a ser sanado.

No olvido mayo del 2013, porque justo inicié mi labor como columnista en el Periódico. El primer texto publicado fue sobre el juicio por genocidio. A esta columna la titulé “Miedo a la inclusión” y fue un espacio de celebración de la sentencia y análisis de la reacción del CACIF ante la misma. Esto me permitió medir el impacto de la sentencia en las y los lectores del medio y la relevancia que tiene para nuestra historia que esta haya ocurrido.

Por eso que me parece oportuna y urgente la presentación de “Sembrando Semillas de Memoria”, porque la sentencia por Genocidio es un parte aguas en la historia contemporánea de Guatemala, que debe ser documentada y de la que debemos aprender.  

El alcance de la sentencia trastoco por completo al sistema de justicia, por eso, no fue de extrañar la reacción del aparato estatal: la destitución de la Fiscal del MP, la descalificación contra las y los jueces del tribunal A de sentencia, la reconfiguración de las cortes, el punto resolutivo del Congreso de la República que negó el genocidio.

Es importante decir que Sí Hubo Genocidio, porque es importante denunciar que el aparato de exterminio en contra de los pueblos indígenas no se detuvo con la firma de la Paz. Siguen masacrando comunidades. Matan de hambre, contaminan el agua, despojan nuestras identidades, persiguen penalmente si disentimos, para poder expropiar libremente los recursos y la tierra. Para saciar el hambre de oro, cemento, petróleo y níquel de las barrigas de los capitales nacionales y extranjeros. Para generar electricidad que mueve las máquinas con las que somos explotados. Cotzal, Chajul, Nebaj, Río Negro, San Miguel Ixtahuacan, El Estor, La Libertad, Barillas, Toto, La Puya, San Rafael las Flores, Monte Olivo, San Juan Sacatepéquez, Santa Eulalia, son ejemplo de esto. 

“Sembrado Semillas de Memoria” es la narración de un proceso de 14 años de lucha por la Memoria y la Justicia, donde miembros del equipo jurídico de CALDH, las y los sobrevivientes del genocidio nos cuentan sus vivencias y todo el trabajo que implicó para ellos alcanzar una sentencia histórica en el mundo. La condena a un dictador en su país.

La lucha por la memoria, la verdad y la justicia, también es defensa del territorio; del territorio que ocupa la resistencia al exterminio de los pueblos en la Historia de Guatemala. Historia que no se aprende en las aulas, pero que gracias al cine documental, al fotoperiodismo, al arte y los libros podemos aprender para modificar nuestro futuro.

Veremos a Juan Francisco, Bernardo, Dolores, Elena, María, Francisco y don Marcial Martín hablar de su convicción por romper el silencio y vencer el miedo. Hablaran de su espera para que la Verdad cayera sobre suelo fértil, para que sus vivencias de terror y muerte no se repitan nunca más.

Hablarán de su paciencia ante las artimañas “legales”, productos del culto fanático a la forma del proceso penal en Guatemala, que fueron usadas como medio de justificación para el cumplimiento de las órdenes del CACIF. Estas mañas obligaron a regresar el juicio a fases iniciales, obviando los derechos de las víctimas. Pero ni las mañas, ni los gritos de los abogados defensores de los militares pudieron desvirtuar los testimonios, los peritajes, los hechos, la historia. Es importante denunciar que la estrategia dilatoria de la defensa de los generales ha sido una mala escuela para muchos y muchas abogados, que han encontrado en estas prácticas guaridas para la impunidad.

“Sembrando Semillas de Memoria”, es un llamado a no olvidar que el 10 de mayo del 2013 el Genocida que atentó contra los pueblos mayas fue sentenciado y aunque lo vuelvan a juzgar no lo harán inocente.

Así como la sentencia fue dictada en Jun Ajpu, un día para la valentía, no es casualidad que hoy Jun Tz’i, un día para pedir por la justicia, para pedir respeto al trabajo comunitario, la armonía de la comunidad, el orden y transparencia, estemos juntos para reafirmar que la Sentencia por Genocidio Está Vigente. 

Gracias a CALDH y AJR por este esfuerzo, por esta semilla sembrada en nuestras memorias y corazones. ¡No Germina la Justicia Sin Semillas de Memoria!
CALDH PRESENTA DOCUMENTAL "SEMBRANDO SEMILLAS DE MEMORIA" EN CIUDAD DE GUATEMALA
En un emotivo acto que incluyo poesía, música y exposición fotográfica se presentó el documental “Sembrando Semillas de Memoria”. La actividad se realizó en el Teatro Lux ubicado en el centro histórico de la ciudad de Guatemala a la que asistieron más de 350 personas. 

Como parte de la Actividad la columnista del Periódico Andrea Ixchíu comentó el documental y el aporte que representa para la reconstrucción de la memoria histórica del país.

El documental “Sembrando Semillas de Memoria” ya está disponible y puede obtenerse de forma gratuita en las oficinas de CALDH (6ª. Avenida 1-71 zona 1, teléfono 2251-0555 o escribir al correo: comunicación@caldh.org ). 






miércoles, 31 de diciembre de 2014



Documental Sembrando Semillas de Memoria se presentó en el marco del 18º. Aniversario de la Firma de los Acuerdos de Paz


El documental cinematográfico “Sembrando Semillas de Memoria”  elaborado por el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos CALDH fue presentado en el marco del 18º. Aniversario de la firma de los acuerdos de paz en Santa María Nebal, Quiché,  uno de los pueblos más golpeados por la violencia durante la guerra contrainsurgente.

El documental con una duración de 30 minutos, fue realizado en base a entrevistas a testigos Ixiles y sobrevivientes de diferentes regiones del país. 

El material, toma como punto de partida el histórico juicio por genocidio en contra de los generales retirados José Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez realizado en el año 2013, así como la valentía y lucha de testigos, testigas y sobrevivientes del genocidio por mantener viva la sentencia en diferentes comunidades del país y el compromiso por seguir trabajando por la justicia.  También muestra el impacto y las reacciones generadas a nivel nacional e internacional producto de la sentencia condenatoria dictada por un tribunal nacional.

El documental se realizó con la intención de que se convierta en una herramienta educativa para el debate y va dedicado especialmente a los jóvenes que ignoran el genocidio que hubo en Guatemala.

Según Juan Francisco Soto director de CALDH con respecto al material afirma: "tiene mucha importancia para las víctimas porque se les escucha, pueden contar la verdad, pueden decirle a un tribunal las violaciones a los derechos humanos que sufrieron..." 

Testimonios de esperanza
El material audiovisual  muestra  entrevistas a sobrevivientes de diferentes regiones del país, tal es el caso de Marcial Martín Xajil un sobreviviente de 80 años quien afirma "la sentencia es un alivio a los sobrevivientes, es un golpe a la impunidad..."

Dolores Cú sobreviviente de una masacre expresa: "yo no tengo miedo de decir que hubo sentencia, yo no me voy a rendir, no me voy a cansar, yo voy a seguir luchando hasta que me tengan que decir en donde está mi hermano, en donde están los desaparecidos, en donde los tienen..."

El documental se presentó a testigos y sobrevivientes del  genocidio de la región Ixil el pasado 29 de diciembre y se tiene planificado presentar en diferentes departamentos del país a partir de enero del 2015 y su distribución será gratuita.

La guerra interna que acabó en Guatemala en 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno y la guerrilla dejó más de 200.000 muertos, 45.000 desaparecidos y más de un millón de desplazados, según la Comisión de la Verdad.

viernes, 26 de diciembre de 2014


Artículo: La hora de la justicia para las víctimas en Guatemala

La Corte de Constitucionalidad,  en su sentencia del 13 de agosto de 2013, estableció que: “… son inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos Humanos…”

De nuevo, y, a pesar de esta contundencia y de la jurisprudencia establecida por tribunales internacionales, en forma constante y reiterada, la sombra de la duda y la amenaza de la impunidad, se cierne sobre las  víctimas del genocidio en Guatemala, pretendiendo proteger a uno de sus máximos exponentes, el  ex general y dictador Efraín Ríos Montt. La valentía de un pueblo y de sus instituciones se demuestra por la contundencia en la protección de los derechos de sus ciudadanos y por la entereza de los tribunales frente a quienes los desconocen y generan  espacios antidemocráticos de vergüenza, corrupción y  olvido de la primera y fundamental regla de una democracia, cual es  que el poder reside en aquel y que todo abuso, debe ser sancionado, antes o después, para garantizar la propia supervivencia del estado de derecho.  

 La rendición de cuentas por el  genocidio que sufrió el pueblo ixil en Guatemala a lo largo de su sangrienta guerra civil, y especialmente durante los años ochenta, en los que Ríos Montt dirigió los destinos del gobierno, es la premisa ineludible para evitar el abismo que se abriría, una vez más, en este país, a modo de incruento golpe de estado, si la justicia renunciara al papel histórico que le corresponde y no pronuncia su independiente e imparcial decisión.

La amnistía, que es un mecanismo aceptado en ciertos contextos para facilitar el paso de una situación de represión  a otra democrática, jamás puede ni debe ser utilizada, so pena de prostituir su verdadero sentido y alcance, para impedir que los presuntos responsables de crímenes de genocidio, lesa humanidad y guerra, cometidos desde el propio Estado, puedan responder, con todas las garantías, ante jueces independientes. Una democracia autentica, no se puede construir sobre miles o millones de cadáveres, desaparecidos o torturados y quienes propician una salida como esa, están contribuyendo a consumar para siempre la desigualdad de los ciudadanos ante la justicia, contrariando así los principios mas elementales que como seres humanos nos hemos dado.

 La derogación del Decreto de Amnistía 8-86 por Guatemala en el contexto de los acuerdos de paz es el último paso para dar concreción legal interna a una norma ya consolidada en la esfera internacional: los responsables de crímenes internacionales no pueden gozar de los beneficios de la amnistía. La razón que fundamenta este principio es que los crímenes internacionales no pueden ser cuestión interna de uno u otro Estado, sino que su persecución, corresponde, bajo la protección del principio de soberanía compartida, a todos los países porque afectan a toda la comunidad internacional y socaban la dignidad de la humanidad en su conjunto. Este valor elemental para la protección de los derechos humanos, es irrenunciable y su reconocimiento es obligatorio para todos los sistemas nacionales que han ratificado los instrumentos internacionales que los reconocen, como es el caso de Guatemala.

Si el 5 de enero de 2015 el nuevo juicio contra Ríos Montt no concluye en una sentencia firme, fundada, libre de obstrucciones, de interferencias y presiones, abierta a su aplicación íntegra, Guatemala será muy poco fiable para sus ciudadanos y mandará a la comunidad internacional un mensaje de desesperanza, de apoyo institucional a la impunidad, a la corrupción, al beneficio personal por encima del bien común, a favor del olvido y de la indiferencia que acabará finalmente con  la propia credibilidad del Estado de Derecho.

Es la hora definitiva de la Justicia para  perseguir, juzgar a los victimarios y para resarcir y garantizar la no repetición a las víctimas de aquellos crímenes. Ningún juez, podrá afirmar ya que este sistema no es aplicable a este tipo de conductas aberrantes, porque si así lo hiciera, estaría desconociendo, en forma flagrante, el derecho, y contribuiría en forma activa a la impunidad y, por ende, su responsabilidad no podría excusarse. La Justicia, debe exigir su espacio como poder del Estado y garantizar la protección de los derechos de los ciudadanos y juzgar, definitivamente,  este tipo de conductas como única posibilidad de reivindicarse ante el pueblo guatemalteco y ante el mundo. Por esto, las instituciones encargadas de administrar  justicia no pueden olvidar la gran responsabilidad que ostentan, ni deben ignorar que no habrá futuro para una sociedad que no revisa su pasado, que no persigue a sus mayores delincuentes y que no limpia sus heridas antes de cerrarlas. Es así como, a través de la acción de la justicia, se podrá establecer  una verdad judicial y hacer sostenible la no repetición de las atrocidades, reforzando el estado de derecho  y el respeto a los derechos humanos.

En todo caso, si así no sucediera, y Efraín Ríos Mont quedara protegido por el ominoso estigma de la impunidad oficial, el principio de Jurisdicción Universal, en cualquier país, se activaría una vez más, para que aquella, no se instaure definitivamente como norma para proteger a los victimarios.

Madrid a 25 de diciembre de 2014
Baltasar Garzón Real
Juez

viernes, 29 de agosto de 2014



CMI denuncia ataques en su contra tras cobertura en Alta Verapaz

Guatemala, 29 de agosto de 2014


Desde el inicio de la cobertura que realizó un equipo del Centro de Medios Independientes de Guatemala (CMI-G) acerca de los más recientes desalojos en el departamento de Alta Verapaz, realizados por agentes de la Policía Nacional Civil, ejército y algunos civiles que irregularmente los acompañaban, se inició una cadena de ataques, entre ellos informáticos, que impidieron publicar de forma inmediata la información recopilada durante los acontecimientos.1 En esa acción, fueron desplazadas más de cien familias, se capturó a cinco líderes comunitarios y tres campesinos fueron asesinados, en hechos hasta ahora no esclarecidos.

En dicha región del norte del país, hay fuertes intereses creados alrededor de megaproyectos hidroeléctricos; extracción petrolera y minera; así como mono-cultivos para producir agrocombustibles y otros productos.2.

En ese contexto, la noche del 23 de agosto sucedió el secuestro de una persona (por seguridad omitimos su nombre) que habita en la misma vivienda de los reporteros que cubrieron los desalojos mencionados, a quien retuvieron por varias horas, amenazaron, golpearon y vejaron. Junto a la golpiza fueron realizadas amenazas directas contra Gustavo Illescas, autor de los artículos sobre los desalojos y al trabajo del CMI-G. Por esta acción hay dos denuncias presentadas en el Ministerio Público.

Estos ataques no ha sido los primeros. El colectivo Emancipa Producciones, parte del CMI, sufrió persecuciones en su cobertura de las movilizaciones normalistas, asimismo se le acosó durante la realización de un reportaje sobre la instalación de la hidroeléctrica Saqja’ (Purulhá) y se le trató trató de impedir la proyección en un festival de cine, de la documental “La Propuesta Impuesta”. Además, durante las diferentes coberturas de la resistencia anti-minera en “La Puya”, San José del Golfo, existieron intimidaciones, amenazas, e intentos de censura, que en su momento fueron denunciados en tribunales. Este proceso judicial –interpuesto junto a otros comunicadores alternativos– tuvo como resultado una sentencia condenatoria a personeros de la minera Exmingua.

Las agresiones han coincidido con desalojos o represión a comunidades y movimientos sociales, hechos por las fuerzas públicas, donde los medios de prensa empresariales han dado poca o nula cobertura o repiten de manera sesgada el discurso del gobierno.3 Tampoco ha sido el CMI-G el único atacado. Ricard Busquets, comunicador del Comité de Unidad Campesina (CUC), ha sido criminalizado y hostigado en varias ocasiones; Francisca Gómez Grijalva pretende ser llevada a juicio por una columna de opinión donde señala el abuso de poder de Cementos Progreso, entre otros casos.

El CMI-G considera que estos ataques son preocupantes e indican una tendencia en ascenso desde el inicio de este gobierno. Las declaraciones del Ministro de Gobernación acerca de intentar regular los contenidos críticos vertidos en redes sociales y la iniciativa de ley 48434 presentada por el partido LIDER, representan el intento de creación de un marco legal que sirva para acusar de espionaje, terrorismo y otros delitos a personas comunicadoras sociales que aborden ciertos temas. Estas medidas buscan provocar la autocensura, y promover la desinformación y el aislamiento de las comunidades ante un escenario de mayor conflictividad y represión.

Como consecuencia de lo expuesto, denunciamos públicamente estos ataques; y manifestamos nuestra solidaridad ante las personas y colectivos que sufren la represión, persecución y censura gubernamental. Exigimos una investigación pronta y efectiva al Ministerio Público; y al gobierno, que respete el derecho a la libre expresión y emisión del pensamiento, respetando la integridad física y el trabajo de todas las personas que documentan e informan hechos que atentan contra la dignidad y los derechos humanos. Sin estas garantías es imposible una democracia real.

La intensidad del ataque puede ser visualizada en la gráfica que se muestra en http://cmiguate.org/ataque-ddos  ↩

Esta información se encuentra publicada en http://cmiguate.org/monte-olivo-o-monte-olvido-2-anos-de-represion/ ↩

Como ejemplo, ver los titulares de http://www.prensalibre.com/alta_verapaz/alta_verapaz-bloqueos-carreteras-chisec-desalojo-campesinos-codeca_0_1194480567.html  y http://www.mingob.gob.gt/index.php?option=com_k2&view=item&id=7461:rescatan-a-policias-en-raxruha-alta-verapaz&Itemid=103  ↩

http://www.congreso.gob.gt/manager/images/57BA1187-DED9-541A-4AC2-1C6A6524E8E3.pdf

viernes, 18 de julio de 2014







Inhumarán a Matilde Cool Choc localizada en las fosas de CREOMPAZ, antigua
base Militar de Cobán 31 Años después de haber sido Detenida- Desaparecida  


Los restos de Matilde Cool   Choc se localizaron 31 años después de haber  sido  detenida  por el ejército y llevada  a  la  base número 21 de Cobán, según testimonios, y como resultado de las exhumaciones que se realizan en esa base militar. Su  identidad se comprobó por medio de pruebas de ADN.
   
Los restos de la Victima, Matilde  Cool Choc,  serán entregados a sus familiares el próximo  19  de julio  en   su  casa   zona  1 de Cobán  para la velación.

Además, como parte de la cultura para cerrar su duelo, se oficiará  una misa  en catedral de Cobán para finalmente darle  sepultura el domingo 20 de julio  en el cementerio general  de  Alta  Verapaz. Los restos de Matilde  Cool  Choc   son parte del hallazgo de 538 osamentas entre hombres, mujeres y niños, localizadas en 83 fosas en las instalaciones en donde en los años de mayor represión del ejército funcionó la base militar No. 21 en Cobán, Alta Verapaz y actualmente ocupadas por el Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Paz (CREOMPAZ).

La exhumación y la identificación de los restos localizados representan para los familiares de las víctimas una luz de esperanza para conocer el paradero de sus seres queridos, retomar el vínculo entre vivos y muertos y la posibilidad de conocer la verdad de lo que les ocurrió e identificar a los responsables materiales e intelectuales de tan graves delitos.

El 15  de enero de 1983 Matilde Cool Choc  fue detenida por  la Policía  Nacional  y  luego conducida  a la base  militar  zona 21 de Alta Verapaz en donde sus familiares indagaron por ella sin ningún resultado.  Lo cierto es que Matilde Cool  Choc  nunca  salió  de La  base  sino 31  años  después  que  se logra identificarla entre las osamentas  encontradas  en  las fosas comunes.



               Asociación de familiares de Detenidos -Desaparecidos   FAMDEGUA
Guatemala 18 de  Julio  2014